LOS 6 BENEFICIOS DE HACER EJERCICIO CON MÚSICA

Los beneficios de hacer ejercicio con música son muy variados y asombrosos.

La música nos afecta de manera muy especial más allá del terreno artístico. La relación que establecemos con ella afecta directamente a nuestras emociones y comportamiento. Todos hemos tenido esa sensación de tristeza o euforia absolutas al escuchar un tipo de melodía. Recientemente se han descubierto sorprendentes datos científicos sobre la capacidad que tiene para distraer o concentrar nuestra facultad mental.

Beneficios de estiramientos con musica

Aunque se sospechaba desde hacía años, estudios recientes han comprobado el impacto positivo de la música en nuestro cerebro.

De hecho, algunos miembros de la comunidad médica, como el profesor Costas Karageorghis, afirman que la música es una droga legal para mejor el rendimiento físico de las personas.

No es de extrañar que la música sea parte central de terapias de rehabilitación o de rituales deportivos.

Por ejemplo, el deportista de élite Michael Phelps escucha música Hip Hop antes de una competición para aumentar la motivación y la confianza en sí mismo.

Sabemos que la música impacta directamente en la estimulación neuronal, aumentando la capacidad de concentración, reduciendo el estrés y ayudando a desarrollar una tarea de forma más eficiente. En los últimos años, programas tan populares como Spotify tiene listas enteras de recomendaciones para estudiar, hacer deporte o relajarse.

Pero ¿y en la actividad física? ¿Cómo afecta al ejercicio la música?

LOS 6 BENEFICIOS  DE HACER EJERCICIO Y ESCUCHAR MÚSICA

 

1.Motivación al máximo

Crossfit con música

Para empezar, la música desempeña un papel fundamental en la motivación. Hacer deporte, sobretodo dentro de un gimnasio, conlleva un peligro que tarde o temprano vamos a padecer: el aburrimiento.

El cerebro humano es una máquina de aprender, por eso los primeros días que hacemos una actividad física estamos tan motivados. Es una experiencia nueva y queremos dar lo mejor de nosotros.

Pero con el paso del tiempo, los estímulos bajan y podemos sentirnos estancados y con poco interés.

Crear una playlist personalizada o simplemente escuchar música que nos gusta, es una manera de engañar al cerebro para que no caiga en la rutina diaria.

2.Coordinación

La música ayuda a la coordinación. El cerebro reconoce las pautas rítmicas mejor que el caos. Simplifica la información y la cataloga para procesarla eficientemente.

Al escuchar música nuestro cerebro tiende a funcionar más o menos así: ¿por qué he de pensar cada movimiento si puedo acompasarlos automáticamente con el ritmo?

Sí, como vemos, otra de las cualidades del cerebro es el ahorro de energía.

La coordinación motora mejora al seguir un ritmo. Es como poner el piloto automático. Esto nos facilita concentrarnos y disfrutar más de la tarea que estamos realizando como pasa en las clases de Spinning o de baile.

Probad este pequeño experimento. Poneros los auriculares y salid a correr con música muy rítmica.  Tenéis que alternar tramos con ejercicio y música y tramos sin música. Al final, tus pasos siempre se acaban acompasando a la música.

3. Potente anestésico

¿Te ha pasado alguna vez que te has cortado pero estabas tan distraído que no te ha dolido? Esto se explica porque el dolor es una respuesta cerebral a un estimulo concreto y localizado. Pero para experimentarlo hay que tener una cierta conciencia mental de lo que ha ocurrido.

Los dos extremos de este mismo fenómeno serian una persona completamente anestesiada o un faquir muy concentrado.

La clave es alterar la conciencia corporal y distraer al cerebro con otra tarea, en este caso la música.

Sorprendentemente cuando ocurre esto, las señales de dolor o cansancio pasan más desapercibidas o directamente son anuladas por nuestro cerebro.

Bailarina entrenando con musica4. Eficiencia

El ejercicio y música ayuda a trabajar más eficientemente. Se ha comprobado como la capacidad cardiorespiratoria mejora al consumir menos oxígeno si seguimos un ritmo.

Además el rendimiento físico puede aumentar de un 12% a un 15% y esto tiene un impacto directo en el desarrollo y la recuperación física.

Hacer deporte con música es hacer más con menos energía.

 5. Cóctel de felicidad

Hacer deporte, por sí solo, ya tiene un impacto hormonal positivo. Cuando hacemos ejercicio, el cerebro libera una hormona llamada serotonina, la famosa hormona de la felicidad. Es un mecanismo de recompensa cerebral que obtenemos sólo por movernos.

El caso es que la música también libera esta hormona cuando escuchamos la música que nos gusta, así que la combinación de ejercicio y música es un poderoso cóctel cerebral para mejorar nuestro estado de ánimo, bienestar y felicidad de forma rápida.

6.Descanso

Deporte y descanso son dos caras de la misma moneda. Descansar correctamente tiene un impacto directo en el rendimiento del deportista. Hay mucha gente que le cuesta conciliar el sueño, en especial si estamos estresados o sobreexcitados como ocurre cuando entrenamos duro por la noche.

La música relajante tiene la propiedad de apagar los estímulos externos e internos para tranquilizar la mente. Esto se debe a que las ondas cerebrales son más lentas al escuchar música tranquila, lo que denominamos ondas Alfa.

El caso más evidente son las canciones de cuna que se cantan a los niños para ayudar a conciliar el sueño de manera natural.

Así que si tienes problemas para dormir, busca música relajante a un volumen discreto y haz la prueba.

 

CONSEJOS PARA HACER EJERCICIO CON MÚSICA

 

Correr con música

 – El cuidado de las orejas es fundamental. Unos auriculares de calidad aportan buen agarre,  aislamiento y volúmenes moderados.

– Antes de entrenar, crea una o varias playlists. Selecciona las canciones en función de si quieres ejercicios tranquilos, variados o explosivos.

– Si quieres realizar ejercicios de alta intensidad, busca listas con la palabra “Tabata” “Woods” o “Crossfit”. Son piezas musicales divididas en periodos cortos de acción y descanso. Sólo tendrás que seguir la música para saber cuando tienes que descansar y cuando moverte sin preocuparte del reloj.

– Una cinta de brazo para colocar el móvil te ayudara a integrar todo el sistema de audio sin que sea una molestia.

– Como todo estímulo nuevo, hay gente que le ha costado juntar ejercicio y música. Ten paciencia antes de dejarlo, a la que te acostumbras te pasarán las sesiones de entreno rapidísimo.

– Último consejo pero no menos importante: diviértete. Experimenta con diferentes tipos de música y transforma tus sesiones en algo divertido.

 

Post de invitado: Alberto de alquimiadeportiva.net

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